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25 de junio de 2013

Madrid Summer Ski Day

Peñalara (Foto: RECMountain)

Hará cosa de 20 días, recibí un mail de nuestro amigo Quique Ribas proponiendo una de esas jabalinadas que sólo se les ocurre a unos cuantos "tarados" de esto...


El sábado 22, un día después de la entrada del verano astronómico y tras una laaaarga noche disfrutando también de las fiestas de casa, pusimos dirección Cotos. La propuesta? Esquiar el tubo Ruau hasta donde pudiesemos, aprovechando las últimas nieves de esta locura de temporada.

(Foto: RECMountain)

Poco a poco fuimos subiendo hasta que nos encontramos todos en la cima. El cabroncete del jefe, apretando el paso, me dejó fundido!! Ya se dice: valientes de noche, payasos de día...

Mucha nieve aún en el circo de Peñalara. Algún lugar parecía más los Alpes que el Sistema Central. Aquí tenemos la famosa cornisa de este invierno....


Fotos de turno, y rápidamente pasamos a la entrada al tubo. Teníamos dudas de si podríamos llegar hasta abajo...pero sí, aún hay paso!!


Una "brisa" hacía la sensación de frío bastante importante, pese a que alguno no le parecía importar....


Mención aparte al pater, que se plantó sus Kastle de 1991 cercanos a los 2m...


Con la familia Pantoja liderando, nos faltó tiempo para empezar a merendarnos los 350m de desnivel esquiable del tubo Ruau...

(Foto: RECMountain)



El estrechamiento, de unos 3-4m, se convirtió en el punto más crítico de la bajada...y se montó una imagen bastante curiosa...aunque muy propia de Madrid jaja!!


...y tan rápido como empezó, se terminó!! Lo habíamos conseguido. Tras muchos años, se repetía el esquí en el macizo de Peñalara en verano. Y con una nieve de una calidad bastante mejor que la calidad "nevero" que esperábamos....

(Foto: RECMountain)

El grande de mi amigo Rafa se convirtió en "patrocinador" eventual dejándome su material, ya que el mío se ha quedado en Jaca. Un grande! Se comportaron como unos jabatos esos AC3...



Muchísimas gracias a todos los que han hecho posible este día, tanto a la gente de RECMountain como a Quique por proponer el plan. Un fuerte abrazo a todos!!
Aquí os dejo el vídeo que han preparado los hermanos Punktoja...




Con lo del sábado, ya hemos cerrado el ciclo de esquiar en las cuatro estaciones esta temporada. Y habrá alguna otra? En unos días la respuesta...

(Foto: Quique Ribas)



25 de enero de 2013

Cuando el despertador suena pronto...



Hace tiempo, leí un tuit del amigo Jordi Tosas en el que ponía una imagen acompañado de lo siguiente:
Vivimos viendo cimas que están cada vez más cerca, morimos si la rutina vigila tras nuestra puerta

Investigando un poco, resulta que eran dos versos de una canción de Nach. No es que me guste especialmente el rap, pero he de reconocer que la letra de En la Cuerda Floja lleva dando vueltas en mi cabeza desde entonces. Gran artista, y grande Tosas usándola como lema...


Hoy era un día de esos en los que la cabeza pide algo distinto. Viernes a la vista, sin clase y con la tranquilidad propia de los primeros compases de un semestre, not cool!!
Una idea en la cabeza, unas gestiones en el Club Alpino de la universidad y una hora indecente en el despertador...


Desayuno XXL, y ruido metálico en la mochila, señal de día de montaña. Ruta alternativa hasta Cotos, dejando tiempo al amanecer. Este jabalí le tiene aún mucho cariño a la Sierra que le vió ponerse por primera vez unos esquís, y quería disfrutar algo más de su calma nocturna.


Ritmo tranquilo, las botas de pista con crampones no permiten mucha velocidad!! Sin cronómetros, parando para sacar fotos al "fuego" del cielo en estos primeros momentos del día. El bosque de Cotos está espectacular...


Al salir hacia la loma de Dos Hermanas, he descubierto uno de esos fenómenos meteorológicos que cuesta tanto ver: la lluvia engelante. La cota de nieve sube, pero en superficie siguen las temperaturas negativas. El resultado, las gotas de lluvia que caen se congelan nada más tocar el suelo, lo que se traduce en una capa de un par de centímetros de hielo por encima de todo.
Para subir con crampones, genial. Para bajar...uhm


Encuentro por allí con Raúl, un gran tipo, amante de la montaña y con el que estoy seguro de que repetiré alguna salida por allí arriba. Apenas 10 minutos de charreta de esas que gustan. Y además me sacó la única foto en la que se me ve...
A seguir apatrullando la sierra, socio!!


Apenas media decena de personas subiendo, en un amanecer ventoso y frío. Pese a llevar gente delante y detrás, la sensación de soledad era curiosa. La poca luz, el sonido de los crampones...cúmulo de sensaciones dispares.


La idea inicial, Peñalara, se desvanece a unos 2100m. No por cansancio, ni por condiciones. Simplemente una pequeña pausa en un balcón al valle hace que cambie de idea.


10-15 minutos de silencio y paz interior. La mejor droga para los yonkis de la montaña.Como diría el bueno de Manu Tajada, I LIKE THIS GAME


Ahí te quedas, Peñalara. Experiencia cumbre para otro momento, por hoy me voy más que feliz... :)


Para abajo, primeros metros de mármol. Piano, piano, controlando. Foto aquí, foto allí. A veces el slow-ski es la solución...



Belleza en cada metro, la lluvia engelante destroza la esquiada, pero deja buenas imágenes en la cabeza. Es lo bonito de la montaña, en este juego con ella no siempre llevamos las de ganar...

Al llegar abajo, cosas al coche y rápido a Navacerrada, a por el ya mítico café con gofre del Dos Castillas...lujazo



Pese a todo, siempre tiene que haber algo discordante en estos días. La siguiente foto es del parking de Cotos cuando volví, sobre las 10:00AM...


No sé si será que cada vez me estoy volviendo más montañés (que puede ser), pero cada vez soporto menos las aglomeraciones. Estoy harto de ver gente subir a la montaña con sus Serie 3, Leones, Cayennes y demás, culeando en cada curva del puerto de turno y haciendo trompos en un parking lleno de coches y gente. 

Harto de que la gente se compre un plumas caro, unos esquís de 1000€ y de que pretendan pasar por encima del resto. Harto de que la gente se alquile unas raquetas y se ponga a subir por donde le de la gana, sin tener ni idea y poniendo en peligro a los demás. Harto de que muchos "montañeros" de salón ni siquiera respondan a un "buenos días".

Harto de que la sierra de Madrid se esté convirtiendo cada vez más en un circo. Esta no es la montaña que me gusta. Quizás por eso prefiero meterme 500km de carretera hacia el norte antes que echar una mañana en Valdesquí.

La Sierra madrileña es bella, y como me decía una amiga, será el tesoro de quiénes hemos tenido el placer de descubrirla. Pero desgraciadamente, para ello hay que ir a contracorriente del resto. Eso sí, el día que lo haces...vuelves a casa feliz.

Por un momento, dejemos todo y escuchemos un poco de rap, inspiración en muchos de los versos de esta particular cuerda floja...



 La próxima, en unas pocas horas...cuidaros y mucho cuidado este finde en la montaña. Os quiero a todos de vuelta el lunes.

Alvaro.


1 de septiembre de 2012

Bautizo trail runner...Peñalara+Siete Picos


Desde hacía mucho tiempo quería probar algo distinto en la montaña. Muchos amigos me había recomendado probar lo que se conoce como trail running, lo que viene siendo correr por el monte...
Después de leer el libro de Kilian Jornet, Correr o morir, lo tenía aún más claro, algún día tenía que probarlo.



Y ese día fue el jueves. Aprovechando unos días en la sierra de Guadarrama, madrugón, carretera y al puerto de Cotos. La senda que sube a Peñalara es (desgraciadamente) una autopista perfecta para trotar un poco. Botella de agua, embutido, y algo de abrigo. Primeros coletazos del otoño, 8 grados al salir del coche...



Subida sin forzar, no es que esté precisamente al 100% de forma así que a tomárselo con calma. Alternando entre andar rápido y trotar cuando la pendiente disminuye.
Los que conocéis la subida lo sabéis, se coge altura rápidamente hasta el desvío al Zabala, y de ahí últimas zetas hasta la loma de Dos Hermanas, ya 400m más arriba del punto de partida.


Y desde ahí, la interminable loma que lleva hasta Peñalara, más campo a través que por pista, dejando volar la imaginación. Sueños húmedos de esta zona en invierno, ideal para hacer travesía...


Una vez arriba, sobrecogedor ver la extensión de la Meseta desde 2428m, llega hasta el infinito, con Segovia a tus pies.

Zona de Valdesquí y Cabezas, próximo objetivo!



Foto en cima, Mazzel.es siempre presente ;), algo de comer y de beber y para abajo. Al igual que en la subida, sin forzar, lo que el cuerpo pida. Volando bajo hasta Dos Hermanas, el camino no tiene dificultad alguna y permite correr mucho. Después, a ratos corriendo, a ratos trotando, a ratos andando...probando, probando y probando. 
Y prácticamente sin darme cuenta, ya había llegado al coche otra vez. 600 metros que habían volado, literalmente. Aún era pronto y las patas iban bien, así que tocaba redondear la jornada...


Algo rápido, cabeza puesta en Siete Picos. Desde Navacerrada apenas 300 metros de desnivel y un camino entretenido. Mucho más salvaje y técnico que la Stairway to heaven de Peñalara. La subida, esta vez, con mucha más calma. Tras pasar la primera cima, se entra en un bosque con un caos de senderos e hitos. Escalones, piedras, árboles...espectáculo para los sentidos y mucho más divertido que Peñalara, sin duda.


Una vez arriba, coke fresquita y algo más de comida, disfrutando del espectacular paisaje que se abre bajo los pies. El resto de los Siete Picos se quedan para otra ocasión, no vamos a forzar mucho más la máquina. 
La bajada fue probablemente lo mejor del día. Mucho más técnica que la otra, disfruté como un niño con zapatos nuevos. Saltando de piedra en piedra, sprintando en cuanto se abría un poco el sendero, buscando hitos...verdadera simbiosis con la naturaleza. Lujazo de sensaciones durante la escasa media hora que duró la bajada. 

Y ya en el puerto de Navacerrada, con 900 metros positivos en el cuerpo, parada obligada a reponer fuerzas en el Dos Castillas, no apto para gente que quiera adelgazar...



Lo único negativo del día, la poca educación que se ve actualmente en la sierra madrileña. Apenas 4 o 5 respuestas a un "Buenos días", y mira que me crucé con gente. ¿Tanto cuesta dedicar medio segundo a saludar a quien te cruzas en la montaña? Qué pena, de verdad.

En definitiva, una más que gratificante experiencia. Correr por la montaña no decepciona. Me encantó, y ya estoy con ganas de más, pese a las agujetas que aún me tienen dolorido. Es una manera totalmente distinta de disfrutar de la montaña. Mucho más cansada, pero que aporta sensaciones totalmente distintas. La sensación de libertad es abrumadora, algo difícil de igualar.

Peñalara fue mi bautizo en las montañas, quién sabe si también ha sido el comienzo de otra de mis historias. El tiempo lo dirá. La próxima, muy pronto, seguro...