13 de septiembre de 2012

Corriendo un poco por el Cerro San Pedro...


Cerro San Pedro, una de esas montañas que están en la mente de todos pero que por alguna razón o por otra, nunca se suben. Forma triangular, visible desde cualquier parte de Madrid, y balcón perfecto a la sierra de Guadarrama con sus 1425m.



No todo son inconvenientes con el horario de tarde de la universidad. Despertador puesto bien pronto, y aún de noche dirección a Guadalix. Con los primeros rayos, hacia arriba, dejando fluir las piernas.


Territorio de buitres, que sobrevuelan la cima continuamente, azotada violentamente por el viento. Soledad toda la mañana trepando y brincando por las faldas del cerro, no me he cruzado con absolutamente nadie.


Subiendo y bajando; trotando, andando y volando a ratos. 600m D+ finalmente en las piernas, en apenas 10km de senderos, pistas y campo a través. Fantástica manera de empezar el día, las piernas empiezan a coger su ritmo habitual...y a mi cada día me gusta más esto del trail running. No lo probéis, que engancha...




10 de septiembre de 2012

Bola del Mundo



Todos los aficionados al ciclismo marcan en el calendario las fechas de las grandes carreras europeas: Giro, Tour y Vuelta. Carreras de tres semanas que se disfrutan desde el sofá, pero que a veces merecen la pena verlas más de cerca. 



En cuanto salió el recorrido de la Vuelta '12, el sábado 8 de septiembre quedó bien apuntado en el calendario. Llegada a la Bola del Mundo, los 3,4km más duros de Madrid, con porcentajes que asustan...
Probablemente de las Vueltas más disputadas de esta década, el trío Contador-Valverde-Purito prometía leña en el último final de la carrera.


Mañana de contrastes subiendo Navacerrada. Sol, tormenta, granizo, viento. Gente enorme que te deja refugiarte. Otros que te echan, literalmente...



Y gente. Manadas de personas. En moto, a pie, o en bici. Miles y miles de espectadores en estos últimos kilómetros de la Vuelta a España. Es el pequeño inconveniente/ventaja de Madrid...


Como buenos globeros, Carlos, el jefe y yo nos metimos con este coloso, y tirando de riñones, zapatazos, y algún que otro pie en el suelo, conseguimos llegar a meta. Increíble el ambientazo, miles de personas en el hormigón, algunas hasta jaleando a los pocos que intentábamos subir encima de la bicicleta...


Radio en una mano y Twitter en la otra, van pasando los minutos. Primer paso por Navacerrada y un rato después el segundo. Se empieza a acumular la gente en las cunetas, empieza el show!!


El resto ya lo podéis imaginar: gritos de ánimo, empujones, incluso momentos de agobio. Dolor de patas al verles la cara a los gregarios y a los sprinters, vaya sufrimiento!!





Media hora de chorreo continuo de corredores, cada uno a su ritmo, unos a empujones, otros haciendo eses...Y gran bajada, a tumba abierta tras la rueda de alguno de los profesionales que bajaban hacia sus autobuses. Cierta tensión en algún momento, demasiada gente bajando a la vez...

Desde el puerto hasta el pueblo de Navacerrada, con la carretera aún cortada, todo metido, y a volar durante más de 10km, siguiendo la fantástica rueda del coche de RTVE conducido por Perico Delgado...

Y por si había sido poco, final del día en la explanada del Puente del Rey, para tomar parte de la Marcha Movistar, que nos recibió con un bonito aguacero. Lujazo rodar codo con codo con profesionales como David Arroyo o Javier Iriarte. Hasta "Chente" García Acosta se pasó por allí!! ;)


Día épico de ciclismo. No solo por el espectáculo que es la Vuelta, que este año ha visto el retorno de Contador, sino también por la grandísima jornada que nos metimos 3 personas, de las que hacen afición. Ver a un padre volviendo a disfrutar de aficiones pasadas no se paga con dinero.

El año que viene otra vez, seguro que repetiremos!!

5 de septiembre de 2012

Welcome, september

Yelmo 1717m

Llega septiembre, y hay un cambio de chip en la cabeza. Todos los tráilers de las películas de este invierno empiezan a aparecer en Internet, llegan las primeras nieves tanto a Alpes como a Pirineos, y los viajes de este invierno empiezan a coger forma. Síntomas de que ya no hay que sumar días, sino descontar. 



Pero de momento hay que seguir disfrutando de estos días con los que nos recibe septiembre. Frescos, perfectos para hacer deporte. El lunes 60km de bici, y hoy vuelta al monte a seguir corriendo un poco. Junto con un buen amigo, runner desde hace bastante y con el gusanillo de probar en montaña. Coche en el Tranco de Manzanares y objetivo en la pradera del Yelmo, 600 metros más arriba.


Senda Carbonera...pina, cabrona, de las de echar las manos a los cuadriceps. Sumando metros y metros


Primer empujón hasta la Gran Cañada, y el segundo hasta la base del Yelmo. En buena compañía el desnivel vuela.

Espectacular la pared del Yelmo, inmensa la mole granítica


Gran bajada, terreno juguetón y destrozatobillos...de las que hacen afición



Concentración en cada zancada, dejando que la gravedad hiciese su trabajo. Lujazo de bajada, trasteando un poco con la GoPro...


Trail running, dos palabras que empiezan a sonar mucho en la cabeza. I like it....

1 de septiembre de 2012

Bautizo trail runner...Peñalara+Siete Picos


Desde hacía mucho tiempo quería probar algo distinto en la montaña. Muchos amigos me había recomendado probar lo que se conoce como trail running, lo que viene siendo correr por el monte...
Después de leer el libro de Kilian Jornet, Correr o morir, lo tenía aún más claro, algún día tenía que probarlo.



Y ese día fue el jueves. Aprovechando unos días en la sierra de Guadarrama, madrugón, carretera y al puerto de Cotos. La senda que sube a Peñalara es (desgraciadamente) una autopista perfecta para trotar un poco. Botella de agua, embutido, y algo de abrigo. Primeros coletazos del otoño, 8 grados al salir del coche...



Subida sin forzar, no es que esté precisamente al 100% de forma así que a tomárselo con calma. Alternando entre andar rápido y trotar cuando la pendiente disminuye.
Los que conocéis la subida lo sabéis, se coge altura rápidamente hasta el desvío al Zabala, y de ahí últimas zetas hasta la loma de Dos Hermanas, ya 400m más arriba del punto de partida.


Y desde ahí, la interminable loma que lleva hasta Peñalara, más campo a través que por pista, dejando volar la imaginación. Sueños húmedos de esta zona en invierno, ideal para hacer travesía...


Una vez arriba, sobrecogedor ver la extensión de la Meseta desde 2428m, llega hasta el infinito, con Segovia a tus pies.

Zona de Valdesquí y Cabezas, próximo objetivo!



Foto en cima, Mazzel.es siempre presente ;), algo de comer y de beber y para abajo. Al igual que en la subida, sin forzar, lo que el cuerpo pida. Volando bajo hasta Dos Hermanas, el camino no tiene dificultad alguna y permite correr mucho. Después, a ratos corriendo, a ratos trotando, a ratos andando...probando, probando y probando. 
Y prácticamente sin darme cuenta, ya había llegado al coche otra vez. 600 metros que habían volado, literalmente. Aún era pronto y las patas iban bien, así que tocaba redondear la jornada...


Algo rápido, cabeza puesta en Siete Picos. Desde Navacerrada apenas 300 metros de desnivel y un camino entretenido. Mucho más salvaje y técnico que la Stairway to heaven de Peñalara. La subida, esta vez, con mucha más calma. Tras pasar la primera cima, se entra en un bosque con un caos de senderos e hitos. Escalones, piedras, árboles...espectáculo para los sentidos y mucho más divertido que Peñalara, sin duda.


Una vez arriba, coke fresquita y algo más de comida, disfrutando del espectacular paisaje que se abre bajo los pies. El resto de los Siete Picos se quedan para otra ocasión, no vamos a forzar mucho más la máquina. 
La bajada fue probablemente lo mejor del día. Mucho más técnica que la otra, disfruté como un niño con zapatos nuevos. Saltando de piedra en piedra, sprintando en cuanto se abría un poco el sendero, buscando hitos...verdadera simbiosis con la naturaleza. Lujazo de sensaciones durante la escasa media hora que duró la bajada. 

Y ya en el puerto de Navacerrada, con 900 metros positivos en el cuerpo, parada obligada a reponer fuerzas en el Dos Castillas, no apto para gente que quiera adelgazar...



Lo único negativo del día, la poca educación que se ve actualmente en la sierra madrileña. Apenas 4 o 5 respuestas a un "Buenos días", y mira que me crucé con gente. ¿Tanto cuesta dedicar medio segundo a saludar a quien te cruzas en la montaña? Qué pena, de verdad.

En definitiva, una más que gratificante experiencia. Correr por la montaña no decepciona. Me encantó, y ya estoy con ganas de más, pese a las agujetas que aún me tienen dolorido. Es una manera totalmente distinta de disfrutar de la montaña. Mucho más cansada, pero que aporta sensaciones totalmente distintas. La sensación de libertad es abrumadora, algo difícil de igualar.

Peñalara fue mi bautizo en las montañas, quién sabe si también ha sido el comienzo de otra de mis historias. El tiempo lo dirá. La próxima, muy pronto, seguro...